La experiencia radical del formato «motoblog»: una aventura permanente.

En tiempos de fakes, IA y fraudes políticos, asoma un género de contenidos que rompe el sistema establecido. Se trata de los nuevos Ulises, los aventureros moteros que traspasan fronteras desnudando la realidad sin complejos mediante «motoblogs».

Carlos García Portal, «Charly Sinewan», es el rey. Quince años subido a lomos de motos trail, ha reunido en su último directo dos millones de usuarios en Youtube.

Acaba de anunciar su despedida, pero nunca se sabe. Los motoblogueros no tienen un plan establecido. Reconquistan todos los caminos y senderos estén o no plagados de terroristas, contrabandistas o el maldito barro.

Muchos de ellos van escoltados por su dron, manipulado desde la trail. No reinventan la historia de lo que visitan, tan sólo dan relevancia a los testimonios. Esa es su fuerza. No hay filtros. Sus cámaras recogen controles corruptos, paisajes jamás descritos, injusticias históricas y tradiciones ocultas. Es la vida en situaciones extremas.

Noraly Schoenmaker, «Itchy boots» tiene tres millones de suscriptores en Youtube. Es la reina motobloguera.

Un buen dia decidió que su vida sería rodar y rodar. Transformó una vieja trail Yamaha Tenere en un taller alemán para que cualquier mecánico del KyrGystan o de Madagascar pudiese arreglarla, y listo.

El caso de Virginia Guidetti, «Vir Guidetti», es excepcional. Abandonó su carrera de modelo para entrar en  esta galaxia de exploradores. Vive como todos. Un día acampa bajo cero, otro en una cabaña frente al paraíso. Nada que ver el mundo de las pasarelas con el de los caminos más intrasitables del mundo.

Sebastián Villanueva, «Sebas» es otro loco de esta forma de vida. A 20 grados bajo cero puede relatar en Canadá como es rodar al borde de la congelación.

Una peculiaridad de estos relatores del asfalto y  el ripio, es que comparten canal. Los motoblogueros son una familia, y aunque compiten, se necesitan en la soledad del camino.

Andrés Jiménez, «Andrés Sile», otro jinete de la galaxia, vive de milagro. De Sanlúcar de Barrameda, su relato es un ejemplo de la superación constante ante lo imprevisto.

Andy Tirado, un peruano,  viaja prácticamente con lo imprescindible. Es el karma y la resignación personificada.

Hay historias contadas con la personalidad de Kinga Tanajews aventurera polaco-australiana, «On her bike«.

Otras con un tono más turístico y tranquilo de Off She Goes y Tshansen

Vidas absolutamente supercongeladas bajo cero, lo más radical del universo motobloguero.  Emil Carl Peter Duvander viaja en una Himalayan adaptada a la nieve. Hay que tener ganas.

Y qué decir de otros como Nico Zenón, «ride me five», absoluto camikaze metiéndose en la boca del lobo de los países más conflictivos.

Si álguien quiere  ir a la grupa de estas motos, puede ir conectándose. Se quema gasolina rompiendo todas las barreras políticas y sociales. Y no hay más gato encerrado.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *